Te mentiría si negara hoy que desde entonces sólo sueño contigo, sueño quizás conscientemente con tus brillos, ligeramente todo se enreda, exageradamente todo se siente en desmesura, me faltaría la cordura para contarte lo que siento, sueño, vivo o respiro, faltarían más sílabas, palabras, caricias, y cafés perdidos para hablarte de latidos.
Podría hablarte de locura, de blanduras, de texturas, podría pensar en tu cintura y sentir que ya no sé si quiera qué siento, podría hablarte del viento o del rastro de tu perfume.
Bipolaridad en un segundo, posibilidad si te siento, quizás no sea el momento de incidir en el asunto ni tampoco te pregunto si la bipolaridad está clara, hay definiciones exactas para palabras que no existen.
Quien define el olor de una almohada, quien sabe de tu espalda, dime como exactamente se siente lo que no está escrito, o quizá lo esté y yo no lo sienta, o quizá aquel que se lo inventa sea más frío que tus besos, o quizás yo no me conforme o quizá gire demasiado rápido o quizás tenga los besos que enredan lo desenredado o lo aceptado del que acata sin preguntas.
La respuesta a la pregunta puede estar difuminada o puedo estar descontrolada o extasiada por el pálpito, pero creo que cuando hablo no reflejo lo que siento, no existirán dos momentos en los que sienta lo mismo, mañana habrá un seísmo en que volver a enamorarme y volverás a desarmarme con cualquier nueva pincelada.
¿Si te quiero? ya no importa si respondo, si me callo, si lo pienso, si me enfado... ya no importa lo que diga porque faltan,sobran, se difuminan o abundan estrepitósamente las palabras, que importa ya lo que diga si mañana esta difuso, no te vayas de aquí al lado y sobrará toda respuesta y hablándote del roce no hace falta chocar más si el anhelo está encandado.
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